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sábado, 16 de julio de 2016

Los días, las fechas

Hace tiempo que vengo preguntándome el sentido de los días. Mejor dicho, de esas fechas "importantes": día del padre, día de la madre, día del amigo, día de los enamorados, el día de tu cumpleaños... Días que supuestamente son especiales, donde se celebran estos diversos motivos.
Cuando era chica, estos días tenían una mística particular. Tenían un significado sincero, transparente y emotivo. Recuerdo que esperaba ansiosa esas fechas para demostrarle a los demás mi cariño, o si era yo la "celebrada" me vestía de ilusiones y me calzaba de anhelos para festejar con quienes amaba.

Hoy a mis 22 años, aprendí a diferenciar las fechas estas de los días. Con solamente días me refiero a los días que supuestamente no son especiales, es decir, aquellos en los cuales "no se festeja" algo en especial.Y con esta afirmación me detengo y me cuestiono: ¿realmente en las fechas especiales se celebra algo?, o mejor dicho, ¿realmente en los días "comunes" no hay motivos para festejar?.

La duda en la que me veo envuelta surge de las siguientes apreciaciones. Por ejemplo: en el día del padre se festeja la cualidad de ser padre. Y, desde mi parecer, se es padre todos los días. Siguiendo al soliloquio de Shakespeare en Hamlet ("ser o no ser, esa es la cuestión") y a una filosofía de tinte existencialista, creo que se es o no se es algo. No se puede ser padre, madre, amigo y enamorado sólo un día al año. Si hiciéramos esto, de ser "eso" solamente 24 horas dejaríamos en el abandono a nuestro pobre sujeto, que además es quien nos otorga tal título. Si lo dejamos al libre albedrío 364 días del año y sólo 1 vivimos (hipócritamente) esa fecha especial impuesta socialmente..¿nos merecemos el título de amigo, padre, madre, enamorado?. Por lo menos para mí la respuesta a esta pregunta es un rotundo no.

Los cumpleaños son un caso particular. Se celebra en un determinado día un año más de vida, como si realmente no tuviéramos que festejar y agradecer cada día que el universo, o Dios para los creyentes,  nos regala.

Esperamos esas fechas para festejar ser, y somos todos los días. Agradecemos y celebramos un año más cuando en realidad deberíamos hacerlo con cada segundo y minuto de vida. Esperamos estas fechas y los días se nos pasan para ser.